
Misterio
– AÑO: 1988 –
Este diorama que tienes delante,
es fruto de mi afán innovador,
unido a un sentimiento rompedor
con los usos y normas dominantes.
La gruta es de ladrillo extravagante,
con curvaturas y multicolor.
Dos entradas semejan con rigor
las piezas del Belén más relevantes.
Desde el suelo florece, desafiante,
un ligero alumbrado de interior.
Se aprecian oquedades intrigantes
en la pella que simboliza amor
de Sagrada Familia fascinante.
Asimétrica es la boca exterior.
Manoseando una pella de barro, mis dedos la oprimieron y se deslizaron creando unas oquedades que parecían representar los negativos de figuras. De forma intencionada fui modelando esas cavidades que simulaban las tres figuras fundamentales del nacimiento.
Ampliando el proceso creativo, fui rompiendo las normas y estereotipos tradicionales utilizados para la confección de un diorama y así, construí una gruta elaborada con ladrillos de diversos colores, dos entradas en la misma simbolizando a María y José.
La iluminación de la escena, algo inaudito, parte desde el suelo. Al fondo un paisaje plano y multicolor. Para rematar esta innovadora concepción opté por construir una embocadura pentagonal y asimétrica.
Aunque algún miembro del jurado de la Exposición Concurso Nacional que ese año se celebró en Valladolid, me felicitó por el trabajo, este diorama no fue premiado.
