En una gruta de pastores

– AÑO: 1982-


Con tres días, ya nacido el Señor
fueron a un establo desde la gruta.
Constancia nos dejó, de esta permuta,
quien del Pseudo-Mateo fue escritor.
Un clásico pasaje acogedor,
plagiado por muy célebres batutas,
que alternaron modelo, marco y ruta,
para honrar a Jesús el Redentor.
El diorama descubre, con primor,
un escenario de paz impoluta,
desprovisto de luz y de calor.
Allí van los pastores que disfrutan
expresando su respeto al Salvador,
con la fidelidad más absoluta.







Fue mi primer diorama clásico. Confeccioné con telas bañadas en escayola la gruta y las montañas del fondo y en ese marco situé las figuras de los hermanos Castell.

El nacimiento con María, José, el niño, la mula y el buey, así como diversos pastores de diferentes tamaños para que realzaran la perspectiva del conjunto.

Para difuminar el segundo plano, también instalé un vidrio con una lámina de plástico en la entrada de la gruta.

Este diorama logró el primer premio reservado a los concursantes pertenecientes a la Asociación Belenista Castellana.

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