Los pastores que supieron

– AÑO: 2010 –


Un villancico gitano y famoso,
con: “Madre en la puerta hay un niño” empieza,
y seguido, sin pausa, se endereza
“Más hermoso que el sol bello”, es curioso.
Tres zagalas, en concilio animoso,
comentan, con amena sutileza,
que el emblema de la gran pureza
es ese niño tan lindo y hermoso.
Al fondo del diorama, un luminoso
destello, con suave delicadeza,
nos indica el recinto candoroso:
El lugar de la mágica proeza,
donde se encuentra el ser más majestuoso.
El magno rey de la naturaleza.








De nuevo, utilicé el título de un clásico villancico para titular este diorama. En esta ocasión “Los pastores que supieron”.

Con esa idea construí una habitación donde se encuentra la Sagrada Familia, obra de la extraordinaria ceramista siciliana Ángela Trippi. Adquirí estas figuras en Roma en una tienda de artículos de regalo próxima al famoso “Panteón”.

 Las figuras que aparecen en segundo plano tras los dos arcos de la habitación son pastores que se apiñan para contemplar al niño.

En las dos callejas que definen los arcos se aprecian dos perspectivas diferentes.








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