
Melchor, Gaspar y Baltasar
– AÑO: 2018 –
Los reyes, sobre camellos montados,
se paralizan ante un soportal
que cobija a una familia espiritual.
Emblema de un conjunto postergado
a pedir, a lo largo del poblado,
una ayuda o apoyo vecinal.
Los reyes ante esa escena crucial
quedaron hondamente anonadados.
Formaban ese marco paternal:
María, en el suelo, impartiendo cuidados
al divino hijo de Dios, Rey eternal.
El ser más admirado y esperado.
José, de pie, alumbrando el portal
con un farol que aupaba en su costado.
Con nuevos diseños de la Sagrada Familia y de los Reyes Magos, extasiados cuando contemplaron por primera vez al hijo de Dios, concebí un nuevo escenario de aquel momento.
Un soportal en un entorno urbano sirvió para recrear aquel excelso momento.
En la izquierda, se aprecia una calle por la que transitan otros personajes secundarios.
