
Navidad serrana
– AÑO: 2000 –
Desde tiempos remotos y ancestrales,
usando pizarra, piedra y madera,
se elevan, en esta sierra señera
sus edificios más tradicionales.
Con estos tres vulgares materiales,
los serranos definen las fronteras
de esta comarca tan hospitalera.
Plena de señas muy originales:
por sus bellas estampas naturales,
por su saber hacer, por su solera,
por sus sanos sentimientos que, a raudales,
emergen de su mágica chistera.
Esculpí la Navidad en sus andurriales.
Otro nuevo diorama en nueva era.
Durante la construcción del Salto de Valparaíso, sobre el río Tera, en la provincia de Zamora, obra donde permanecí desde el año 1985 hasta 1989, recogí algunas porciones de una formación geológica, muy abundante en la zona denominada “ollo de sapo”.
Se trata de un gneis, que se deshoja y rompe con suma facilidad y a escala, simula perfectamente la piedra utilizada en la construcción de edificios en la comarca serrana salmantina, que tiene como pueblo más emblemático “La Alberca”.
En Boecillo, tras recrear un entorno urbano, con varios edificios con fachadas de piedra y madera, elaboré las figuras de: María, José y el niño, dos mujeres y un gaitero tocando su instrumento, todos vestidos con trajes charros.
